Tapita: Carros de fuego

Yo nací en una familia religiosa, católica y creo que apostólica; estudié toda mi vida con los curas; en la Salle y hasta hubo un tiempo que pensé hacerme misionero.
Sin embargo, la vida me llevó por otro camino muy diferente. Cada uno en su vida tiene experiencias que le llevan a tomar un camino u otro; yo nunca entendí que a mi padre, que ha sido una de las personas más buenas que he conocido en mi vida le tuvieran que dar la extremaunción, anunciándole de una cruel manera que le quedaba poco de vida.
Con el paso de los años acepté el hecho, y perdone a mi tía que fue la responsable del mismo; pero en aquel maldito año: 1981, ni pude ni sabía cómo debía hacerlo.
Ese duro año para mi coincidió con una de las películas más increíbles que he visto nunca: Carros de Fuego. El adjetivo de increíble viene dado porque creo que fue una de las primeras que vi completamente en versión original.
La vía un miércoles en el cine Alexandra, con mi amiga Magdalena. Poco se puede decir sobre esta película, su historia, sus interpretaciones, pero yo me quedo con la historia la del corredor escocés Eric Liddell interpretado por Ian Charleson, ese personaje que existió en realidad fue para mí un verdadero ejemplo de lo que una persona puede llegar a ser siendo consecuente con sus pensamientos religiosos.
Ese personaje me explicó mejor que ningún libro que en mi familia, como en el resto de aquella España no había ni cristianos, ni católicos, sino una panda de hipócritas que bajo la idea de la religión se escondían para luego hacer lo que les viniera en gana.
Desafortunadamente, a lo largo de los siguientes casi todos mis familiares me mostraron con ejemplos, algunos de ellos muy duros, ese descubrimiento.
Paradójicamente meses antes de morirse pretendí ir con mi padre a ver esta película, pero el siempre se decantaba por alguna “española”, en este caso fue la magnífica obra de Garci “El Crack”, pero me hubiera gustado verla con él, de hecho el personaje mencionado antes en cierta manera me recordaba a mi padre.
Unos meses después cuando ingresé en el ejército, me pase casi todo el campamento aprendiendo a desfilar con la magnífica banda sonora compuesta por Vangelis, y que forma parte de la banda sonora de mi vida casi desde el minuto uno.
Carros de fuego sorprendió en los Óscar de 1982 imponiéndose a películas como Rojos, en el estanque dorado o en Busca del arca perdida; el guion y el vestuario fueron algunos de los galardones junto con la mejor película y por supuesto la banda sonora.
Para terminar me gustaría haceros una pregunta que estoy seguro os habéis hecho un montón de veces pero nunca os habéis atrevido a reconocerlo. ¿Por qué se llama la película así?
Pues bien, toma su nombre del relato de Isaías, que al final de sus tiempos es arrebatado al cielo por un carro de fuego…Los judíos esperaban que, precediendo al Mesías, Elías volvería montado en el carro de fuego como fue llevado, “Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino” 2 Reyes 2:11
El no ser religioso no significa no conocer o respetar la sabiduría que dentro de esta religión hay y que la mayoría de los denominados “cristianos” ni siquiera conocen.

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