Tapita: Los santos inocentes

Como todos los domingos quedaba a las 6 con mi amigo Félix para irnos al cine a la gran Vía, este domingo íbamos a ver una española y eso en unos chicos de 17 años en el año 81 era muy raro. Aunque íbamos a ver una película que a los pocos meses triunfó en un festival tan importante como Cannes, cosa también muy rara. Se trataba de los Santos Inocentes de Mario Camus. Ninguno de los dos habíamos leído la obra de Delibes pero Alfredo landa y Paco rabal nos maravillaron, creo que fue la primera vez que moló que los protagonistas de la peli fueran tan españoles como yo.
Cuantos oscars hubiera ganado esta película si la hubiesen protagonizado Jack Lemmon y Gregory Peck por ejemplo, y lo que es peor cuanta gente más hubiera ido a verla.
Al salir del cine Coliseum como todos los domingos hicimos el recorrido de siempre Gran Vía arriba para llega a sol a la cafetería Nebraska y comernos nuestros perritos con esa mostaza mitad mayonesa mitad mostaza que nos gustaba tanto y que tan barato nos salía.
En esos momentos no éramos conscientes de que nos quedaban por delante muchas películas españolas extraordinarias, muchos protagonistas españoles fascinantes y que sin embargo lo que más íbamos a añorar de mayores serian esos perritos caliente que costaban 15 pesetas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *