Tapita: Mogambo

Hablar de “Mogambo” para mí es muy especial. Yo siempre he sido muy amante de las películas de aventuras; el zorro, tarzan o cualquier pirata siempre han estado a la cabeza de mis héroes.
Tarzán fue muy importante en mi infancia hasta que vi “Las minas del rey Salomón”, entonces me di cuenta que quien realmente me gustaba era el continente africano. De hecho uno de mis sueños infantiles siempre ha sido montar safaris.
A ello contribuía mucho mi madre que me contaba una película que se llamaba “Mogambo” donde había un gorila muy grande, que era precisamente quien daba nombre a la película, y luego había dos historias de amor de esas que le gustaban a mi madre; y fijaros en el detalle dos no una que era lo normal.
Pero resulta que yo nunca podía ver esa película porque estaba prohibida, la censura no permitía que un niño la viera lo cual no comprendía.
Pues amigos con el paso del tiempo decidí ser misionero, cosas que ocurren cuando tienes 14 años y entonces me enviaron a un seminario, al de Griñon en concreto, allí empecé mi carrera como seglar, que a la postre fue efímera y claro está en las funciones que cada uno debía aportar a la congregación yo escogí ayudante de cine con el hermano Benjamin. Allí además de seleccionar películas ayudaba a montar un pequeño cine fórum que el hermano dirigía con el resto de seglares. He de reconocer que aprendí muchas cosas curiosas.
Hasta que llegó el día que de la distribuidora nos enviaron “Mogambo”, mi corazón se puso a 200 por hora, por fin iba a verla, John Ford, Ava Gardner, Grace Kelly, Clark Gable, África, en fin no daba abasto con tanta euforia; sin embargo el hermano Benjamin me dio la noticia; resultaba infame y pecaminoso proyectar una película tan vil como esa y en su lugar veríamos una vez más “Los cañones de Navarone” que tampoco estaba mal.
Pedí hablar con el hermano y le pedí explicaciones, me habló por primera vez del adulterio explicándome que era una de las mayores aberraciones que había en el mundo, me hablo del incesto que era malo pero no tanto y luego de la poligamia que era, depende si lo hacía un hombre o una mujer, una gran acción o un pecado gordísimo.
No entendí nada, no sabía qué me estaba contando, encima cuando le dije que mi madre me hablaba de historias de amor se puso hecho una furia, el caso es que decidí abandonar mi vocación seglar dos meses después de empezarla.
Además al regresar a casa ese fin de semana fui al consulado precisamente a ver “Mogambo”, y sabéis una cosa; no me gustó mucho, no había acción y se pasaban todo el tiempo besándose. Realmente Clark Gable era “El Rey” aunque a mí quien me fascinaba era Ava, que guapa estaba todo el rato.
Con el tiempo me enteré que esta película fue la mayor aberración que la censura llevo a cabo en la historia. Hicieron a Grace y a Gable hermanos de manera que al besarse cometían incesto que no era tan malo como el adulterio, y claro casaron a Gable con Ava, y todo ello ¡EN EL GUION¡ ya que era imposible quitar o cortar escenas.
El caso es que siempre estaré agradecido a John Ford que me haya apartado del mundo seglar.

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