TAPITA: Tiburón

Año 1975, es decir yo tenía 12 años, todavía no sabíamos nada de la existencia de Star wars, y nuestros héroes seguían siendo el Zorro, un poco James Bond a quien ya habíamos visto, y poco más.

Las películas de miedo eran de vampiros y monstruos y la verdad que ver una película rodada en la playa a nadie se nos antojaba peligroso.

Llegó mi cumpleaños y como alguna vez he comentado mi mayor regalo era ir con mis padres al cine, con los dos; la verdad es que llevar a mi padre a ver una película era una tarea bastante complicada.

Leí en el periódico que estrenaban Tiburón, una película de un joven director llamado Spielberg que años a tras había quedado segundo en Cannes por detrás de Antonio Mercero y su Cabina con una película sobre un tío al que persigue un camión durante dos horas; “El diablo sobre ruedas”. La crítica la ponía muy bien y decían que era un fenómeno en las taquillas que incluso podría superar al Padrino, lo cual me pareció un poco difícil.

El caso es que me fui para el cine Lope de vega a primera hora y mi sitio en la cola llegaba casi a la plaza de Santo domingo; estuve mis cinco horas para sacar las entradas y al llegar a la taquilla solo quedaba la fila 5 hacia delante, yo sabía que no iba a tener otra oportunidad así que las saqué.

Cuando por la noche mis padres se sentaron tan cerca de la pantalla, hubo un momento que pensé que nos íbamos pero no fue así, mi padre refunfuño y al apagarse las luces se calló. Ya la inolvidable música de John Williams presagiaba lo peor, se empezaron a oír los primeros gritos en el cine, el primer bote cuando salió un cadáver de un barco, algunas personas incluso se levantaron y se fueron.

Sin embargo yo estaba allí, agarrado al brazo de mi madre como si fuera el único sitio que existiera en el mundo, poco a poco me fui relajando pensando que le viejo Quint iba a matar al escualo, pero no a este también se le comió.

Me dio pena porque poco tiempo antes había visto a Robert Shaw en el golpe y era un actor que me caía bien, esto me sigue sucediendo hoy en día, mezclo personajes actores y películas y a veces pierdo el hilo de la película. Menos mal que al final el jefe Brody se le carga y yo oigo la expresión “hijo de puta” por primera vez en el cine.

Salí contento y entero del cine, aunque algo preocupado; lo malo ha venido después y cuando digo ha venido es porque a día de hoy todavía me persigue: no soy capaz de bañarme en el mar donde no cubre, y en estos casi 40 años cada vez que he ido a una playa siempre he mirado por si hay una aleta de tiburón cercano. Me parecía una tontería, hasta que me he enterado que a esa actitud se le llama Selacofobia y que la sufrimos casi 5 millones de personas en el mundo, muchos de ellos gracias a la película de Steven Spielberg.

La sensación que tuve cuando fui al parque de Orlando y monte en la atracción de tiburón os la cuento otro día pero podéis imaginarla.

 

  1 comment for “TAPITA: Tiburón

  1. marga
    August 16, 2014 at 3:15 pm

    A mi esa sensación me duró años, pero la superé. He nadado en el mar siempre buscando la sombra del gran escualo. Pero lo he olvidado, creo que a mi edad me da igual que me devore el monstruo.

    Respecto a la película, para mi es una clásico de la adolescencia, cuyo estreno esperas como un gran acontecimiento. Y no me defraudó. en verano, nos hicimos con el libro, en el que las palabrotas abundaban. Para que digan que el cine te aleja de la literatura… A muchos adolescentes les acercó

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